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Probando Spore – Realmente decepcionante

De Spore esperábamos un simulador de vida, de evolución de las especies, donde tu creación fuera lanzada al mundo y pudiéramos ver sus diferentes etapas hasta conquistar la galaxia, donde encontrásemos multitud de parámetros diferentes, interacción entre las especies,  cataclismos, ser poco más o menos que dios y guiar unas creaciones aunque no tan literalmente.
Y la verdad es que nos hemos encontrado algo muy diferente y desagradable. Nada que ver con los conceptos que se nos mostraron al principio. Spore es un juego absolutamente lineal donde a pesar de que el editor de criaturas nos permite personalizar completamente el aspecto de nuestra criatura el resultado es plenamente previsible, se trata solo de modificar el aspecto exterior.

Carece absolutamente de una inteligencia artificial que permita a las especies interactuar entre ellas limitándolas a un número muy pequeño de acciones. El desarrollo lineal del juego, a pesar de que en cada partida tenemos un aspecto visual diferente, nos asegura que todo lo que sucederá es absolutamente previsible y podemos repetirlo en cada nueva partida. La aleatoriedad que se espera de un simulador de vida está absolutamente fuera de lugar en Spore.
Lo más divertido me ha parecido la primera fase en la que eres un organismo acuático y tienes que buscar alimento. Parecía un buen comienzo pero por desgracia te obligan a abandonarla demasiado pronto para dar un salto evolutivo increíblemente enorme y pasar a ser un ser terrestre. Llegados a este punto todo se limita a recorrer un mapa buscando mejoras, matar o aliarse con otras especies que están ancladas en sus nidos y que ni siquiera interactúan entre ellas, y dirigir mediante el ratón a una criatura a la cual solo puedes modificarle el aspecto ya que solo le afectara la falta de alimento y los ataques de otras especies, una vida de oficina vamos. Lo que viene después aunque cambiando el contexto tecnológico y temporal es repetir la misma fórmula una y otra vez convirtiéndose en algo realmente aburrido.
Lo que se esperaba:

Y lo que ha llegado:

En definitiva Spore es un producto malo, centrado más en entretener a chavales pequeños que en ser un god game completo y acorde a las enormes posibilidades tecnológicas de las maquinas de hoy en día. Sinceramente viejos videojuegos como Sim City 2000 tienen muchas más posibilidades de crear algo único en cada partida que Spore.
Quizá Spore no sea tan realmente malo como me lo está pareciendo, pero sí está claro que las expectativas creadas en torno al juego y los retrasos no han hecho creer que íbamos a tener algo realmente grandioso, un god game completo desde los albores de los tiempos hasta el final de una civilización y el resultado nada ha tenido que ver con lo esperado. Nuestro gozo en un pozo. Por las altas puntuaciones recibidas me surge la certera sospecha que la gente que hace los análisis de este videojuego en multitud de publicaciones tanto en papel como online están a sueldo de la compañía o directamente no lo han probado. A lo mejor están dándole un premio a Will Wright casi a titulo prepóstumo y no valorando en realidad el videojuego, quien sabe.

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